MI VÍSPERA ALIMENTICIA, CARA - EL ACCESO PUSILÁNIME (LA PARTE 1)
No protejo guardar los misterios del esposo. Habitualmente mentía nunca al marido, o renunciaba la información importante. Confesaba sobre пущении el polvo en los ojos con aquella venta del calzado José, tan pronto como iba a las puertas; examinaba nunca la ocultación de la cuenta American Express. A mí es hablar - toda la individualidad para empezar: no puedo guardar el valor secreto maldito y soy piojoso en las sorpresas. Sin embargo, reconozco que usaba el Acceso Pusilánime sobre el marido durante primero dos semanas de esto plan—and, probablemente, he ido, no tenía más tiempo el ego, puro y simple (el yacimiento, no de ello), ha pisado en la vía.
No debéis seguir en mis pasos. Podéis decir a su marido los planes, hasta discutirlos con, o leer este libro juntos. Pero en mi caso, para mi marido, sabía que ser pusilánime era el único modo de hacer este trabajo. Aquí, por qué:
- Pensaba seguramente que los fines han justificado los medios.
- Recuerdo claro a la madre que habla que a veces esto es más bueno para decir la mentira inofensiva que decir la verdad. Soy muy grande sobre la bondad.
- Pienso que hay algunas cosas, habláis sobre y algunas cosas, que hacéis solamente.
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